La Leche

Y tú, ¿sigues bebiendo leche de vaca?

¿Sabías que la leche de vaca reduce el hierro en los bebés y niños pequeños?

¿Sabías que produce un estado de carencia de ácidos grasos esenciales y Vitamina E?

¿Sabías que la leche de vaca produce mucosidad? ¿Sabías que la caseína, proteína presente en la leche, hace que los tejidos blandos (por ejemplo, garganta, cavidades nasales y senos paranasales) se hinchen y esto provoca dificultades para respirar? ¿Sabías que el asma está asociado al consumo de leche y los quesos? La caseína produce histamina y mucosidad. Cuando los bronquios se llenan de esta sustancia se producen dificultades al respirar.

¿Sabías que la leche está llena de bacterias y por ello favorece que las bacterias crezcan en el organismo de quien la bebe? Los bebés y niños que no toman leche, tienen menos caries, menos infecciones de oído y se enferman menos.

¿Sabías que beber y consumir productos lácteos está asociado con varias enfermedades como, diabetes, esclerosis múltiple, del corazón, de Chron, síndrome del intestino irritable, alergias y sensibilidad y hasta cataratas? Se ha demostrado que afecta el comportamiento, sueño, concentración y provoca incluso enuresis.

¿Sabías que la leche ciertas proteínas presentes en la leche animal, como la caseína y la del suero de leche irritan el sistema nervioso de los humanos, provocando que determinados problemas neurológicos se agraven?

¿Sabías que cuando se sospecha de alguien que padece el Síndrome de Intestino Permeable, se le recomienda una dieta libre de lácteos y gluten?

¿Sabías que la leche contiene grandes cantidades de grasa, lo que genera problemas cardiovasculares incluso de las personas jóvenes?

¿Sabías que la leche eleva el colesterol? Un vaso de leche equivale a 35mg de colesterol. 4 piezas de tocino equivalen a 30 mg.

¿Sabías que la leche no nos aporta calcio, sino que lo separa de los huesos de nuestro organismo generando osteoporosis? Sí, la leche contiene grandes cantidades de calcio. Y sí, nuestro organismo necesita calcio. Pero el calcio en la leche se combina con otros minerales, como el fósforo, que se encuentran en cantidades excesivas en la leche animal, formando una molécula demasiado grande para ser absorbida por el intestino humano. Esto provoca osteoporosis.

¿Sabías que la leche la osteoporosis y ateroesclerosis son muy raras en culturas donde el consumo de leche es limitado o inexistente?

¿Sabías que la leche animal y productos derivados contienen cantidades excesivas de hormonas femeninas? Estos altos niveles de hormonas femeninas en la cadena de alimentos han sido vinculados con problemas de salud en el mundo entero. ¿Sabías que la leche, por su alto contenido en hormonas, colesterol y grasa propicia el desarrolló del acné y de arrugas en la piel?

¿Sabías que el consumo de leche hace que los niños que la toman carezcan de Zinc? ¿Sabías que el consumo de leche produce diarrea y estreñimiento, especialmente en los bebés, niños y jóvenes?

¿Sabías que el consumo de leche animal también está con el síndrome de muerte súbita y la enfermedad de Esclerosis lateral amiotrófica?

¿Sabías que la leche contiene cantidades anormales de antibióticos ya que los granjeros se los inyectan a las vacas para evitar que estas cesen la producción de leche por enfermedades en las ubres (mastitis)?

¿Sabías que la leche la lactosa es muy difícil de digerir ya que cuando una persona llega a la edad de dos años, los intestinos elaboran menos lactasa (enzima necesaria para absorber y digerir la lactosa)? Esta disminución en la producción de lactasa en los humanos sucede cuando ya no es necesaria la ingestión de leche materna para el crecimiento. Cuando consumimos leche o productos lácteos animales, la lactosa se fermenta en los intestinos causando problemas digestivos como hinchazón, gases y provocando una mucosa intestinal permeable.

¿Sabías que las personas de raza asiática, africana, hispana o latinos (incluido sur de Europa) son especialmente vulnerables a los problemas asociados con el consumo de leche? Los nórdicos y caucásicos son menos vulnerables.

¿Sabías que la leche y productos lácteos contienen muchas dioxinas? ¿Sabías que su consumo te hace diez veces más propenso a producir cáncer? ¿Sabías que la leche está asociada con el cáncer de próstata? Los riesgos aumentan un 30% si se consumen de dos a tres porciones al día. Las mujeres que toman productos lácteos aumentan sus riesgos de contraer cáncer de ovario hasta en un 66%.

¿Sabías que la leche contiene sangre animal? ¿Sabías que la leche contiene pus?

¿Sabías que la leche la leche contiene una perfecta combinación de minerales designados para ayudar a madurar al sistema digestivo de sus crías? La composición química de la leche de vaca es absolutamente perfecta para nutrir a un ternero. Provee con los nutrientes exactos para hace que la vaca sea nutrida perfectamente y le ayuda a desarrollar su sistema digestivo e inmune.

La leche humana es igual de perfecta para los bebes. Si le diéramos leche humana a un ternero, sufriría de mal nutrición y se enfermaría en muy poco tiempo. ¿No es lógico que al revés ocurra lo mismo?

Existen muchas otras alternativas a la leche animal. La leche de soja, arroz, almendras, avellanas, coco, plátano… En la mayoría de los supermercados se puede encontrar quesos vegetales, yogur de soja.

La mayoría del mundo no toma leche y obtienen calcio satisfactoriamente de otros alimentos. Almendras, amaranto, brócoli, repollo, garbanzo, coliflor, berza, flor dientes de león, higos, avellanas, col verde, escarolas, puerro, melaza, aceitunas, cacahuates, perejil, pistachos, uva pasas, sésamo, soja, tofu, espinacas, semillas de girasol, berros, son tan solo algunos de los alimentos que contienen cantidades considerables de calcio que nuestro organismo puede absorber y que podemos disfrutar.

Y tú, ¿sigues bebiendo leche de vaca?